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¿Cuál es el material más adecuado para tu proyecto?

Utilizar losas de gres porcelánico técnico de calidad superior, como los materiales Fiandre, requiere tomar algunas precauciones en la fase de colocación. En efecto, la colocación representa el verdadero valor añadido de nuestros materiales.

Consejos para la colocación

Antes de empezar, es importante comprobar que la superficie de apoyo sea suficientemente lisa y que esté bien limpia (en caso contrario, proceder al granallado o amoladura, es decir, limpiar la base y dejarla adecuadamente áspera de manera que se pueda crear agarre para el adhesivo).

La base o contrapiso constituye el fondo de colocación del pavimento y está formado por una mezcla de cemento, agua y materiales inertes limpios.

Para la pavimentación y el revestimiento en gres porcelánico se recomienda la colocación con adhesivo, que debe aplicarse sobre el fondo de colocación con una espátula dentada apropiada (asegurando la cobertura de al menos el 80% de la superficie total). La elección del adhesivo es muy importante y está estrechamente ligada a otros aspectos como, por ejemplo, el formato del material que se debe colocar, el uso previsto (suelo o revestimiento, interior o exterior), condiciones climáticas, etc.
Se recomienda seguir escrupulosamente las instrucciones que figuran en las etiquetas del adhesivo elegido. En caso de efectuar revestimientos con materiales de gran formato y de altura superior a 3 metros, existen sistemas que combinan adhesivos con ganchos mecánicos que deberán elegirse en función del peso de la losa de gres y de la altura del propio revestimiento.

La siguiente fase consiste en el enmasillado de las juntas. Existen en el mercado varios tipos de masillas, entre las cuales deberá elegirse la más adecuada en función del uso previsto (interiores residenciales, baños, piscinas, lugares públicos). En general, la operación de enmasillado se efectúa mediante espátula de goma o material plástico, a fin de obtener un enmasillado completo. Para eliminar el exceso de masilla de lechada de cemento se debe actuar cuando la masilla se vuelve opaca y limpiarla con una esponja dura. En caso de masillas epoxi, por el contrario, la operación debe efectuarse cuando la masilla aún está fresca y con una esponja mojada.

Terminada la fase de enmasillado, se realiza una primera limpieza ordinaria, que se repetirá unos días después de manera más cuidadosa, utilizando un detergente ácido.