Categoría: Espacios públicos
BELVEDERE - SKYSCRAPER PIRELLI

MILANO - ITALIA

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Año: 2008

El Belvedere (Mirador): realización del proyectoLa realización del Belvedere forma parte del programa de la Región Lombardía, denominado "AMA LA ARQUITECTURA", para la salvaguardia y la valorización de su patrimonio histórico-monumental. Como continuación a la restauración filológica del rascacielos Pirelli, tras el accidente de 2002, la voluntad de realizar una "plaza alta" en la planta 31 del rascacielos debe entenderse como la voluntad de dar cumplimiento a uno de las intenciones del proyecto original. Ponti había previsto, en efecto, que el mirador fuera como una donación a los ciudadanos del espacio sustraído al suelo para la construcción del edificio. La percepción del "gran cristal" monolítico del rascacielos se desmaterializa en el nivel del mirador. El edificio se encuentra con el cielo a través del mirador. El Monumento ModernoEl rascacielos Pirelli posee múltiples claves de lectura. Si por un lado está considerado el icono de la "vía italiana al rascacielos", en realidad, además de ser un símbolo urbano, representa históricamente "una expresión genuina y espontánea de la potente y vigorosa ciudad de Milán, centro de actividad vital y empresarial a escala europea y mundial". Se trata de un monumento moderno, que determina la estructura urbanística del área, en contraposición con la plaza de la estación y, al mismo tiempo, constituye la cumbre de la arquitectura italiana del periodo posterior a la segunda guerra mundial. De hecho, es un icono "clásico", el equilibrio perfecto entre forma y función, alcanzado mediante el encuentro de la excelencia arquitectónica (Gio Ponti) y estructural (Pier Luigi Nervi). "En el Centro Pirelli se han buscado formas auténticas y cada cosa corresponde sinceramente a su realidad técnica, funcional, constructiva y substancial: la arquitectura y la forma de una substancia". En esta búsqueda de exactitud y de realidad funcional, contrariamente a un proceso de simplificación, el "detalle" arquitectónico asume una relevancia fundamental. La vocación artística del edificio aparece también en las baldosas de cerámica del revestimiento, en las texturas de los pavimentos, en el trabajo del cemento armado de las estructuras, etc.El Privilegio del ConocimientoToda realización de un proyecto prevé una fase de conocimiento: del tema, del cliente, del lugar. Del monumento, en este caso; con absoluto respeto y reverencia nos acercamos al "Pirellone". El rascacielos italiano por excelencia, el símbolo del renacimiento económico de la Italia de la posguerra, la obra maestra de Gio Ponti. Pero es también un lugar institucional, sede de Gobierno. Pertenece a la ciudad como símbolo más que como lugar urbano. Ha sido un gran privilegio haberlo estudiado, recorrido, atravesado y vivido durante el proyecto. Discutir su génesis con el ingeniero Dell'Orto —que forma parte del equipo original de proyectación—, entender la lógica y la claridad de la estructura y la instalación, contemplar la elegancia de todos sus detalles. Todo esto está en la base del proyecto de valorización y ha dictado las acciones llevadas a cabo y las opciones que se han elegido. De modo programático, la institución se abre a los ciudadanos, el rascacielos no es únicamente un lugar administrativo, se convierte en el Belvedere. El privilegio del conocimiento es, ahora, de todos: la planta 31 vuelve a la ciudad. Es un lugar urbano privilegiado. La Gran NaveEn la planta 31, ya prevista como mirador en el proyecto original, el espacio de doble altura queda envuelto por la luz natural que entra por los lados acristalados este y oeste. Los dos "portales" estructurales, dejados intencionadamente a la vista revelando la lógica estática, y la luz exterior confieren al espacio una especie de "sacralidad". Es como encontrarse en una nave laica. Sólo la presencia del núcleo técnico interrumpe la fluidez de este lugar. En el proyecto original, el núcleo había sido revestido con las mismas baldosas de cerámica utilizadas en el exterior, en un intento por quitarle la connotación de espacio técnico y de elevarlo a edificio. El Nuevo Belvedere: el Proceso El proyecto de valorización de la planta 31 es, ante todo, el cumplimiento de un proceso de desmaterialización. El instrumento de construcción es la luz. El proyecto nace de elecciones emocionales antes que de requisitos funcionales. Se ha recreado la continuidad de la nave a través de una nueva piel, un "POD", que envuelve el núcleo técnico de manera fluida. El volumen opaco existente ha sido envuelto con una capa blanca y brillante. El blanco de la luz ha creado un áurea suspendida a 118 metros del suelo.Opciones elegidas en el proyecto El objetivo de crear una percepción continua del espacio junto con la búsqueda de la desmaterialización ha llevado a la creación del "POD" de cristal blanco (un blanco profundo, que permite apreciar el espesor transparente del cristal) que envuelve el volumen técnico. La búsqueda de ligereza ha llevado a que el POD esté totalmente separado de la estructura estática existente. Esta independencia, material y formal, hace más perceptible el rigor de los portales estructurales, su diseño complejo y elegante, la "masa muscular" contrapuesta ahora a la fragilidad de la piel de cristal. El resto es Ponti. En la elección del pavimento de cerámica, en la propuesta de texturas gráficas, en la lealtad de las opciones elegidas en el proyecto.El Programa Funcional Se ha previsto la posibilidad de utilizar el espacio para funciones diversas, de espacio expositivo y para conferencias a lugar de representación y a área urbana. Como en el proyecto de Ponti, como mirador público. Un mirador privilegiado sobre la ciudad que cambia y sobre los procesos regionales de transformación (las imágenes se envían de monitor a pavimento).


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